domingo, 14 de febrero de 2021

preludio primaveral

 Ya están los insectos
 pupulando alegres,

 ya es primavera
 en la naturaleza,

 así lo indica el saltamontes,
 y el canto de los pajarillos,

 ojalá a mi corazón
 llegue también la primavera
 y deje atrás la depresión y ansiedad
 tristeza y apatía,


 y rompa con todo 
 lo que me ha ido matando
 poco a poco,


 no es fácil, estamos en pandemia
 aún

 y pesa la incertidumbre
 en el ambiente,

 a mi me pesan los errores
 cometidos en mi vida,

 y la vida que ahogué,
 pero mi incorformismo
 me enterrará o dará
 alguna vez alas,


 me conformo 
 con recuperar totalmente
 la salud y las ganas de vivir,

 lo he pasado tan mal,
 a veces la propia vida
 pareciera una mala pesadilla

 llena de sombras y monstruos mentales,
 y sólo quiero estar bien

 recuperar mi paz
 dar amor,

 ser aroma y flor,
 enterrar la ansiedad de forma definitiva

 instaurarme en la calma,
 emanar quietud. 


 
 
 




 


 


jueves, 3 de diciembre de 2020

El sol del día

 Ya estamos en el frío diciembre,
 a veces sólo mejora mi ánimo
 el sol del día en mi piel,

 y aparece ése sol
 también en mi corazón

 como luciérnaga en la noche,
 y es su corazón

 que ilumina mi vida
 a pesar de tanta oscuridad,

 y sin embargo tantas
 veces me vengo abajo,

 tantas veces,
 tantas veces deshecha en mitad
 de la niebla de mi vida

 perdida,
 buscando un camino
 que no sea el precipicio
 que me rodea,

 y sí, tantas veces casí sin 
 fuerza para escribir 
 y comentar,

 perdida en mi dolor,
 con el corazón ensangrentado 
 de pena,

 el color perdido
 y el alma en el suelo.



 Sin alas, intento
 bucear en los misterios
 que no comprendo,


 mis mariposas rotas,
 mi aliento apagado,

 mis ilusiones marchitas,
 mi tristeza aún en pie,

 y mis ganas de sobrevivir al espanto
 con miguitas de felicidad


 esparcidas
 en la nieve de tus pasos.







 


 

lunes, 23 de noviembre de 2020

miedos

 El miedo
 va atenazando libertades,

 se posa entre los sueños,
 y vestido de muerte

 amenaza
 refugios de esperanza

 entre corazones rotos
 y cansados
 de esperar una tregua
 entre tanta desesperación. 


 
 

martes, 20 de octubre de 2020

Septiembre 2020

 

 Llegó el otoño,
 pasó el verano,

 transcurrió el tiempo,
 se fué primera ola de epidemia,

 albergamos esperanzas 
 de la nueva " normalidad"
 
 y se deshicieron todas
 las expectativas
 en nuestras narices.



 Hay que convivir con el virus
 ( se nos dijo)
 sobreentendiendo inútil
 plantear cualquier estrategia de 
 intento de erradicación
 tipo asia.

 
 Así que aquí estamos
 entrando de lleno
 en una crisis económica sin precedentes

 donde todo pinta fatal.


 Y vamos tranquilos
 al matadero,

 pensando que al vez no nos duela
 nada,

 y ocurra todo sin dolor.



 Sin dolor empezar a vivir
 o tal vez sobrevivir
 en un mundo que ya no conoceremos,

 y vamos noqueados
 hacia ese matadero sin remedio.


 Tristes, asumiendo
 que ya no hay remedio,

 y tal vez no lo haya.


 Perdiendo la esperanza
 poco a poco
 de que las cosas podrían mejorar.



 Callados y silenciosos
 hacia ese matadero,

 no sé quién podrá
 escapar o el modo de escapar
 de tal destino.


 Mi ánimo , como el de mucha 
 más gente se resiente,

 a pesar de mis esfuerzos
 de mantener la calma.




 No tengo a veces energías
 para escribir,
  
 pero hoy he podido,

 y menguan mis fuerzas.



 

 

martes, 16 de junio de 2020

tiempo de espera


Retrocede
algo la epidemia

y nos queda la amenaza
de que todo
lo económico
se tuerza.



En un mundo
que no parece normal,

donde nos llenamos
de miedos,

se hace todo
difícil.


Nada es como antes,
y la amenaza de rebrotes
nos encarcela el alma,

el peso
de que la economía
se quiebre

nos abre
aún más pesadumbre,

¿ qué más puede pasar?


Intento recolectar
ilusiones

de un mundo
que parece árido,

y necesito cerrar los ojos,
y volver a encerrarme
mi corazón y yo

en una pequeña
barquita
frente a las tormentas

y naufragios
que regala la vida,

para recordarnos
lo efímero

que es todo,
entonces nos sentimos así,

granos de arena
de desierto.




sábado, 2 de mayo de 2020

paseo


Desconfinados
respiramos mejor el ambiente,

el aire
y la sal de la vida,

costará volver
a la " normalidad"
pero creo que hay que intentarlo.



Esta mañana estaba muy
hundida,
pero gracias a haber podido
pasear

al aire libre
estoy mucho mejor.

jueves, 23 de abril de 2020

confinamiento


Ahora que parece
haber pasado

esta primera ola
de casos,

ahora que pareciera
vislumbrarse la luz

en el tunel
de esta epidemia,


no logro aún tranquilizarme,
demasiados enfermos,
demasiados muertos.




El sonido de la naturaleza
sosegada sin los humanos
a veces me tranquiliza,


pero hecho de menos
esos trocitos de tiempo
al aire libre.



Reconozco se me ha hecho
muy pesado todo esto.


Siquiera sé si volveremos
a cómo estábamos antes,

o todo será diferente
como todo apunta.




Mis energías han chocado
contra lo inevitable,

mi ánimo intenta sobrevivir
como puede,


pero a veces mi corazón
grita.